Literatura e ilustración imposibles de desandar

“Por el olvido” (2018) de Aitor Saraiba y Paula Bonet. Publicado por Lunwerg.

La oscuridad forma parte de lo vivido. La muerte es cabrona, pero real. Quizá más real que la vida misma. “Interpretamos la vida en los momentos de máxima desesperación”, y siendo fiel a Roberto Bolaño, Aitor Saraiba narra historias que nos acuchillan el vientre. Las suyas, las de su entorno y las de su querido autor chileno. Por el olvido es un relato contundente, directo y vital.

Se nos presenta el libro como “un laberinto literario”. Una travesía donde la amistad deberá bailar con la muerte y el amor. Los anhelos personales, los orígenes y las contradicciones estallan inicialmente en una ilustración de portada que nos advierte que lo que vamos a ver, y leer, va a ser algo muy ácido. Algo personal que nos convertirá a todos en testigos de una historia universal.

No le faltaba razón a Godard cuando afirmaba que el arte nos atrae por lo que nos revela de nosotros mismos. Y es que Saraiba no hace nada más (que no es poco) que contarnos los momentos de su vida que le unen, sí, a Bolaño, pero indirectamente a todos nosotros.

“Quería volver a poder estar en casa de mi madre sin tener prisas ni a la hora de ir ni a la hora de marcharme”. Todos hemos sentido esto alguna vez, aunque asumirlo, reconocerlo y verbalizarlo cueste más. Porque de las historias que nos cuenta, de los relatos de su vida, de los momentos más cotidianos, de la búsqueda del Bolaño más personal (“[…] estaban todas esas personas que no querían hablar de él y le conocían de verdad[…]”), lo más bestia son los sentimientos que desprende cada una de las líneas dibujadas.



A veces parece que estás ante un confesionario de más de cuatrocientas páginas. Realmente toda forma artística nos confiesa algo sobre quien la ha construido pero uno de los objetivos de la existencia de este libro es ponernos los dos polos de la vida delante como si de las páginas pares e impares se tratara. La calavera, los rostros inmensamente ilustrados por Paula Bonet, subrayan el alejamiento sinérgico, del escritor y la ilustradora, de todo aquello cromáticamente atractivo.

“Bolaño fue para nosotros una excusa para hablar de algo cuando casi no teníamos nada de lo que hablar”. La amistad con Paula Bonet es otro de los ejes del libro. Quizá más indirectamente contados pero más explícitamente narrados. Cada ilustración que acompaña el texto es una sublime pero punzante manera de catapultar las palabras. Trazos oscuros, palabras desgarradoras que encajan a la perfección con el momento creativo que vive la ilustradora de Vila-real. Da capo y maravilla de capítulo once con una, prácticamente, galería de rostros bibliográficos de la póstuma “Los sinsabores del verdadero policía” (Bolaño, 2011).

Lunwerg edita un libro metaliterario. Un libro que nos habla de libros. Un libro que nos aproxima a Bolaño pero sobretodo a sus leitmotivs. Un libro que nos une a dos de los grandes y más sinérgicos artistas contemporáneos entre el texto y la ilustración (y el dibujo). Una joya editada con un cariño incalculable.

Si leéis su reverso antes de comprarlo vais a leer frases y afirmaciones como que “hay caminos que al recorrerlos es imposible desandar”. Lo de Aitor Saraiba y Paula Bonet lo es. Imposible. Con las ilustraciones y versos recién bebidos los grados de verdad y oscuridad de Por el olvido nos hacen un poquito más humanos y menos distantes, aunque “cada cien metros el mundo sea distinto”.


Aleix. Costa
Periodista. Relato. Guionitzo. Comunico. Les pauses i els silencis donen sentit a les paraules.

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