“Ha llegado la hora de la revolución”, también escrita


Eran las tres de la mañana, yo salía de un local de la Zona Franca de Barcelona”. Cuando empiezas a leer un libro y te cuentan una historia sobre una chica, de noche en una zona no muy céntrica lo que piensas es que la van a violar, la van a matar o la van a perseguir. Quizá porque en las pelis siempre pasa lo mismo. Pero sea como sea… por algo será. “El cine nos construye como personas” y en consecuencia como sociedad. Es decir: si nos pensamos que van a violar a una chica porque lo hemos visto en el cine será porque, en realidad, en la vida real, también pasa. Y es que la historia de la Zona Franca acaba así: “Ante la duda mejor correr”. Lo leí y me acojoné.

Leticia Dolera nos presenta un libro esencial y personal desde el que proyecta unas páginas llenas de filosofía reivindicativa. Llenas de relatos que conforman nuestro día a día. Capítulos repletos de reivindicaciones sostenidas por una bibliografía abrumadoramente compacta seleccionada de una forma sublime. Y todo comunicado excepcionalmente. Se nota que ha dirigido y escrito en el mundo del cine. Nos encontramos ante un filme de tinta negra. Directo,  sincero, honesto y preciso, a la yugular de las conciencias de mujeres y hombres.

Morder la manzana (Planeta) es un libro feminista didáctico. Un libro humano. Un libro liberador. Es un manual a consultar. Un cuaderno con un sello tan propio como universal. Es muy difícil encontrar algo tan íntimo y a la vez tan descifrable para todo el mundo. Difícil y triste. Porque si un libro que denuncia el machismo actual, sus activos, su propagación y sus escombros es universal solo puede ser porque son demasiadas las mujeres que lo padecen. “Tengo la sensación de que a todas nos han gritado PUTA alguna vez”.



Cuando empecé el libro pensé en el porcentaje de mujeres y hombres que tendrían el mismo en sus manos. Instantáneamente concluí que seguro que eran más mujeres que hombres. Un razonamiento que no se aleja de una realidad que refleja que cada post (en mi caso) en las redes sociales relacionado con el feminismo es retweetedo o likeado casi exclusivamente por mujeres. Y es que chicos, nosotros somos parte activa, evidentemente, del problema (no todos como también recuerda Dolera) pero sobretodo, y también, de la solución.Si eres hombre puedes respirar tranquilo y de paso unirte a la causa, ya que en el fondo, a ti también te libera un poquito”.

Leticia Dolera mezcla la ironía para ser feroz pero sin pasarse. Hablar claro puede ser elegante, aun sin pretenderlo. Cuando lees capítulos como Desde ya: la vergüenza para quien agrede la intención es clara: despertar tu conciencia. Y lo consigue, pero sin atacarte. A no ser que seas alguien que merezca avergonzarse. Que si fuera el caso dudo mucho, por desgracia, que se haya comprado el libro.

Viajamos de los micromachismos a las violaciones más y menos explícitas federadas por el patriarcado. De las situaciones que nos presentan como normales pero no lo son. “Es el escándalo machista vestido de normalidad. Quitémosle de una vez por todas el disfraz”. Retrocedemos al origen del feminismo, analizamos su conceptualización, sus significados, su transformación, su potencial y su valor. Todo con un recorrido muy ácido por citas tan potentes como las de Wollstonecraft, Woolf, Dickinson o Bofill que se culmina, en la página final, con un manifiesto salvaje, cuidado y adrenalíticamente perfecto.

Dolera ha escrito algo maravilloso. Emotivo. Cierto. Indispensable. Como diría Paula Bonet: desgarrador. “Que no nos cuenten la vida, lo que queremos es vivirla”. Gracias Leticia. 


 

Aleix. Costa
Periodista. Relato. Guionitzo. Comunico. Les pauses i els silencis donen sentit a les paraules.

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