Cada dia hauria de tenir una infidelitat

 

He estado intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar doloroso pero no tiene porque ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada o a nadie nunca tendría espacio para lo nuevo.

Evolucionar constituye una infidelidad. A los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo. Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, que garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no solo diferentes, sino mejores.

 


Direcció Jonás Trueba Guió Jonás Trueba i Daniel Gascón Ella Bárbara Lennie

 

Aleix. Costa
Escribo. Periodista cultural. Feminista.

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